INSTRUCCIÓN DE LA ACTIVIDAD:
1. LEER EL TEXTO,
2. ELABORAR UN COMPENDIO DE LO MAS IMPORTANTE Y TRANSCRIBIRLO EN EL
FICHERO.
3. ELABORAR UN MAPA CONCEPTUAL DE CADA TEMA. Y ESCRIBIRLO EN LAS
HOJAS DE PAPEL REVOLUCIÓN
4. ELABORAR UN CUESTIONARIO (10 PREGUNTAS CON RESPUESTA) Y ESCRIBIRLOS
EN LA LIBRETA
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¿Qué es la argumentación?
La argumentación
es la exposición o discurso, en forma oral o escrita, mediante la cual
exponemos los motivos y las premisas que sostienen nuestro punto de vista o
nuestras tesis. Es la exposición de nuestras ideas mediante un razonamiento.
¿Para qué sirve?
Esta argumentación puede servirnos para demostrar una fórmula matemática, para explicar una fórmula física o química, y en general, para demostrar o explicar en qué consiste una situación o tema. Esta situación por explicar, se llama tesis. Los elementos que nos sirven para demostrar nuestra tesis, se llaman premisas; todas las premisas y su análisis son los argumentos, y la conclusión, es nuestra tesis. Todo esto constituye la argumentación.
Ejemplos de Argumentación:
1. El teorema de Pitágoras nos dice que en un triángulo rectángulo la suma del cuadrado de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa. Comenzaremos por definir algunos términos. Triángulo rectángulo: Es un triángulo que tiene un ángulo recto. Cateto: Cada uno de los lados más cortos del triángulo, y que hacen vértice en el ángulo recto. Hipotenusa: Es el lado más largo del triángulo, y que es opuesto al ángulo recto; hace vértice con cada uno de los catetos. Así, si tenemos un triángulo rectángulo con lados que miden 3 y 4 para los catetos y 5 para la hipotenusa. Así tenemos que: 3 X 3 = 9 y 4 X 4 = 16. Por otro lado tenemos que 5 X 5 = 25. Así, 9 + 16 = 25; 25 = 25.
2. Me pides que falsifique un documento y yo no lo quiero hacer. La ley marca el comportamiento socialmente aceptado y además marca el castigo que se aplica por las conductas desviadas que marca como delitos. Lo que tú me pides la ley lo define como delito, por lo tanto es un acto ilícito. Como es un delito y un acto ilícito, mi negativa es justificada, por lo tanto no lo haré.
3. Quiero fumar. Los resultados de los estudios científicos han encontrado que el humo del tabaco deja residuos de alquitrán en los pulmones, además de que pude producir cáncer de garganta, de pulmón o de la boca. También afecta el sentido del gusto, el esmalte de los dientes y la garganta. Así que fumar es nocivo y daña la salud. Lo mejor es que no fume.
4. Quiero estudiar medicina. Eso significa que tendría que entrar como a las 7 de la mañana y salir hasta las 4 de la tarde, estudiar hasta las 10 u 11 de la noche, y hacer eso todos los días durante 7 años. Pero cuando termine, podré ayudar a otras personas a cuidar su salud, a curar sus enfermedades y además eso me permitirá ganar dinero. El sacrificio vale la pena. Si estudiaré medicina.
5. Necesitamos que cambie su lugar de trabajo a nuestra sucursal de Chiapas. Lo anterior, debido a que el asesor de gerencia de esa sucursal, presentó una infección por dengue hemorrágico, y no recibió el tratamiento a tiempo. Debido a esta circunstancia, y ya que usted cuenta con la experiencia necesaria para el puesto, requerimos que nos auxilie en esa plaza. Comienza el lunes.
6. He pasado el examen final, y esto da como resultado mi próximo ingreso a licenciatura; no será tan fácil, pues aun debo solicitar el examen de ingreso y pasarlo. Después de pasar el examen de ingreso el resto se tornará más fácil.
¿Para qué sirve?
Esta argumentación puede servirnos para demostrar una fórmula matemática, para explicar una fórmula física o química, y en general, para demostrar o explicar en qué consiste una situación o tema. Esta situación por explicar, se llama tesis. Los elementos que nos sirven para demostrar nuestra tesis, se llaman premisas; todas las premisas y su análisis son los argumentos, y la conclusión, es nuestra tesis. Todo esto constituye la argumentación.
Ejemplos de Argumentación:
1. El teorema de Pitágoras nos dice que en un triángulo rectángulo la suma del cuadrado de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa. Comenzaremos por definir algunos términos. Triángulo rectángulo: Es un triángulo que tiene un ángulo recto. Cateto: Cada uno de los lados más cortos del triángulo, y que hacen vértice en el ángulo recto. Hipotenusa: Es el lado más largo del triángulo, y que es opuesto al ángulo recto; hace vértice con cada uno de los catetos. Así, si tenemos un triángulo rectángulo con lados que miden 3 y 4 para los catetos y 5 para la hipotenusa. Así tenemos que: 3 X 3 = 9 y 4 X 4 = 16. Por otro lado tenemos que 5 X 5 = 25. Así, 9 + 16 = 25; 25 = 25.
2. Me pides que falsifique un documento y yo no lo quiero hacer. La ley marca el comportamiento socialmente aceptado y además marca el castigo que se aplica por las conductas desviadas que marca como delitos. Lo que tú me pides la ley lo define como delito, por lo tanto es un acto ilícito. Como es un delito y un acto ilícito, mi negativa es justificada, por lo tanto no lo haré.
3. Quiero fumar. Los resultados de los estudios científicos han encontrado que el humo del tabaco deja residuos de alquitrán en los pulmones, además de que pude producir cáncer de garganta, de pulmón o de la boca. También afecta el sentido del gusto, el esmalte de los dientes y la garganta. Así que fumar es nocivo y daña la salud. Lo mejor es que no fume.
4. Quiero estudiar medicina. Eso significa que tendría que entrar como a las 7 de la mañana y salir hasta las 4 de la tarde, estudiar hasta las 10 u 11 de la noche, y hacer eso todos los días durante 7 años. Pero cuando termine, podré ayudar a otras personas a cuidar su salud, a curar sus enfermedades y además eso me permitirá ganar dinero. El sacrificio vale la pena. Si estudiaré medicina.
5. Necesitamos que cambie su lugar de trabajo a nuestra sucursal de Chiapas. Lo anterior, debido a que el asesor de gerencia de esa sucursal, presentó una infección por dengue hemorrágico, y no recibió el tratamiento a tiempo. Debido a esta circunstancia, y ya que usted cuenta con la experiencia necesaria para el puesto, requerimos que nos auxilie en esa plaza. Comienza el lunes.
6. He pasado el examen final, y esto da como resultado mi próximo ingreso a licenciatura; no será tan fácil, pues aun debo solicitar el examen de ingreso y pasarlo. Después de pasar el examen de ingreso el resto se tornará más fácil.
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Muchas veces
a la hora de salirnos con la nuestra tenemos que hacer gala de una buena
argumentación. Son muchas las personas que carecen de poder de argumentación y
a la hora de dar sus razones o dan razones estúpidas o se quedan en frases
balbuceantes como: “eeeeeee… es… eee” o “que, es que…”.
Cuando
ofrecemos ejemplos de argumentación tenemos que tener muy claro
que cada una de nuestras palabras y acciones tienen que ir encaminada a
provocar un cambio.
A la gente
se le olvida que se argumenta para llevar la razón y llegar a un acuerdo común,
pero conforme la conversación evoluciona habitualmente se convierte en una
batalla de egos con reproches, insultos… Esto no es argumentar, sino
contra-no-argumentar, que significa que estás consiguiendo exactamente el
efecto contrario a argumentar, es decir, lo que jamás podríamos tildar de
buenos ejemplos de argumentación por qué no lo son.
Otros ejemplos de argumentación …
A
continuación te voy a explicar algunas técnicas, estrategias y palabras que te
ayudarán en tu argumentación para salirte con la tuya y conseguir tus
objetivos.
La magia del
porque
Cuando
ofrecemos un porque, aunque sea absurdo, eso hace que inevitablemente nuestra
frase tenga mayor sentido. Por ejemplo: “Quiero ir a el parque de atracción”
ofrecerá más resistencia que: “Quiero ir al parque de atracciones porque van a
ir allí mis amigos”. ¿Qué tiene que ver tus amigos con que vayas al parque? Eso
no hará que tengas más razones para ti, un poco si, pero no tiene demasiada
relación si tus padres van a decidir si vas o no.
Lo que
ocurre es que cuando tenemos una razón para hacer algo y la verbalizamos,
automáticamente, asignamos más peso a nuestro propósito y por ende más lógica
para ser aceptado. Otro ejemplo: “Me voy a ir porque mañana quiero ver una
serie”. ¿Tiene relación que te vayas porque mañana veas una serie? Desde luego
que aquí es más evidente que no tiene relación alguna.
Pero cuando
se ofrece un porqué automáticamente llevamos mucha más razón que si no lo
ofrecemos. Obviamente es mejor que ofrezcas un porque razonable y lógico dado
qué así no encontrarás objeciones.
Ten en
cuenta que debes combinar todos los ejemplos de argumentación que te
ofrecemos para que tengas éxito
La magia del
debo
Si dices
algo como qué es una obligación tuya también cobra mucha más prioridad e
importancia, también puedes combinarlo con un limitante de tiempo. Por ejemplo,
vamos a combinar esta técnica con la anterior. “Tengo que ir al parque porque
me están esperando mis amigos”.
Imagina a un
adolescente que pronuncia esa frase delante de sus padres, le harán 100 veces
más caso que si solo usamos el porqué del principio porque si le dicen que no, se
sentirán más culpables, porque los amigos de su hijo le están esperando.
Si no le
dejan ir le harán quedar mal y pondrán en peligro su vida social, cosa que
ningún padre sensato quiere. Igualmente no te creas que esto son técnicas
infalibles, siempre puedes encontrar objeciones y por eso, abarcamos en
este artículo muchos ejemplos de argumentación.
Ahora vamos
a hacer una triple combinación, junto con un limitante de tiempo para terminar
de amedrentar a los padres.
“Tengo que
ir a la feria porque me están esperando mis amigos y hoy es el último día de
feria” . Con esto además cargamos en la otra persona que si no nos deja ir hará
que nos perdamos la feria, una responsabilidad que pocos quieren asumir.
Obviamente
habrá el típico padre que ha castigado si o sí a su hijo y todas estas excusas
rebotarán contra un muro.
La técnica
de la culpabilidad
Cuando
argumentamos, si hacemos una buena argumentación podemos sumarle este tipo de
ejemplos de argumentación dónde hacemos sentir a la otra persona culpable.
Vamos a
añadirlo a lo dicho anteriormente: “Tengo que ir a la feria porque mis amigos
me están esperando y hoy es el último día de feria. Si no voy tendré que
esperar todo un año, me encanta la feria, la disfruto mucho, me quedaré muy mal
y triste si no voy”.
En este
ejemplo estamos haciendo un súper combo en el cuál atacamos por todos los
flancos y trasladamos la sensación de culpabilidad a la otra persona. La
haremos sentir culpable si no nos deja ir, sentirá en su conciencia que ha
tenido nuestra felicidad en sus manos pero que, como no le ha dado la gana, ha
preferido que estemos triste.
Desde luego
hay muchas personas con carencias de empatía y muchas veces todo esto no
bastará, tendremos que añadir más trucos y técnicas. Pero es importante que
entiendas estos ejemplos de argumentación para mejorar tu poder de manipulación y persuasión.
La técnica
de verbalizar
Cuando una
persona se encierra en si misma tendremos que hacer uso de ejemplos de
argumentación más agresivos y de ataques. Muchas son las personas (por
no decir todas) que se crean un mundo alternativo, adjudican definiciones y
realidades que no son realistas.
Por ejemplo,
el típico estudiante que se cree mejor que los demás y que opina que todos los
profesores odian su trabajo y solo trabajan por dinero. Julio es además un
obseso con el dinero, con lo cual asigna el dinero como principal foco de todo.
Imagina que
Julio el universitario discute con un profesor y en este caso puede acusarle de
que solo va a cobrar y que luego pasa de sus alumnos. ¿Que tendría que hacer en
este caso el profesor? ¿Defenderse? No es muy buena idea…
Cuando
mantienen una actitud hostil hacia nosotros tenemos que hacer uso de los
mejores ejemplos de argumentación. Tal como decía un buen estratega militar:
“la mejor defensa es un buen ataque” y en este caso estamos al 100% de acuerdo.
Para
desmoronar a Julio bastaría con verbalizar cómo es él y por qué opina así, es
decir, cogemos su realidad y la mostramos a los demás. Cómo esta realidad no
concuerda con la vida real que perciben los demás todo el mundo ve que,
efectivamente, Julio está equivocado.
En este caso
diríamos algo así como: “Julio, tú te crees que tienes preferencia sobre los
demás alumnos porque te crees mejor que nadie, pero te toca esperar como a
todos, y muy a tu pesar, no todos las personas ponen el dinero como centro de
su vida, así que por favor, no me etiquetes a mí de pesetero solo porque tú
seas un obseso del dinero”.
Un
comentario hábil como este basta para desmoronar el mundo de la otra persona.
A continuación añadiremos algunas reflexiones
y lineamientos metodológicos para alcanzar la meta: la comprensión de la teoría de la
argumentación
1.0 Resumen
2.0 Introducción
3.0 Conceptos nociones y básicos
4.0 Antecedentes teóricos
5.0 Del argumentar al investigar
6.0 Táctica y estrategia
7.0 Conclusión
8.0 Bibliografía
“Hallábanse dos querellantes en disputa, ante
la imposibilidad de lograr un acuerdo deciden acudir donde los jueces. He aquí
que su situación se ve modificada, ya no importa quien tenga la razón, los
jueces se la otorgaran al que mejor argumente” Diálogos -Platón
· RESUMEN
En el presente artículo presentaremos una reflexión valorativa del acto de
argumentar y su importancia como factor determinante en los procesos de la
investigación formativa que se realiza durante los primeros semestres en la
universidad. Para el logro de este propósito haremos una exploración de los
términos y de los fundamentos epistemológicos de la Teoría de la Argumentación.
Precisaremos el concepto argumentación y otros correlacionados, y finalmente
expondremos, algunas estrategias que faciliten familiarizar a los estudiantes
con la teoría de Chaïm Perelman y Olbrechts - Tyteca.
· INTRODUCCION
Nos encontramos ante una situación que afecta todo el currículo académico
universitario. “Es urgente la necesidad de educar y formar a nuestros alumnos
para que respondan ante una sociedad que es cada día mas cambiante, donde
existe una creciente demanda social de habilidades de aprendizaje como un elemento
indispensable de la educación, lo cual, exige de los alumnos no sólo estar bien
informados sino que también el de ser capaces de producir conocimientos y de
aprender con mayor eficacia, la herencia cultural” Jurado 2003.
Podemos afirmar entonces, que hay una especie de acuerdo mundial respecto a
que el aprendizaje escolar no debe ser una mera acumulación de información,
sino más bien, producción e integración de lo nuevo con lo antiguo y que,
modifique la organización de éstos últimos, si es preciso.
Se considera, por lo tanto, que esta integración y reorganización de
conocimientos debe afectar el "saber teórico", como "saber” y
proponerse una praxis relacionada con el "saber hacer". Es decir
“saber hacer en contexto” y desarrollar conocimientos sobre las condiciones en
qué se va usar lo que se sabe. Entonces “La argumentación, como competencia
básica, debe utilizarse en una serie de situaciones escolares, y en todas las
áreas del currículo, tanto en la educación básica como en la educación media o superior”.
Enric Valls.
El presente artículo, presenta los lineamientos metodológicos para la
meta-compresión de la teoría de la argumentación desde la lógica proposicional
en la formación del pregrado, y en especial, para quienes realizan estudios en
derecho y ciencias políticas, constituye una aproximación epistemológica con
respecto a la Teoría de la Argumentación. Para los demás estudiantes de las
disciplinas duras de la ingenierías o las económicas y administrativas, esta
herramienta (La Teoría de la Argumentación) es imprescindible dado que en todas
las actividades especial mente en los procesos de diseño es vital la
comunicación eficaz y a través de ella se puede sustentar los avances de un
proyecto o los resultados obtenidos a través del razonamiento lógico y la
demostración fáctica.
Hoy es absolutamente necesario abrir espacios académicos para debatir en
torno a los temas relacionados con esta teoría y mucho más, si admitimos que el
derecho es ante todo un sistema de argumentación, cuyos principios son su
fuente primaria. La argumentación no es en ningún caso un tema de sofisticación
académico, tampoco es un asunto esotérico como creen algunos, sino una
necesidad de la cual participan por igual los teóricos, los interpretes y los
mismos litigantes en la práctica del derecho. De igual manera todos los
profesionales requieren de adiestramiento en el complejo arte de argumentar.
La adopción de metodologías de interpretación cada vez más complejas
introducidas por los magistrados, particularmente por aquellos pertenecientes a
la jurisdicción constitucional, hace relevante aprender los secretos del arte
de persuadir y de convencer. “La argumentación como un tipo de exposición que
tiene como finalidad defender con razones o argumentar una tesis” Weston. Es
decir, una idea que se quiere probar, constituye uno de los ejes transversales
de la formación tanto del jurista como el médico, el ingeniero y en general
todos los profesionales. Desde luego, esta no es una actividad ordinaria, a
pesar de ser necesaria en la vida de todo tipo de personas, aún así, para los
abogados y profesionales en general es una herramienta esencial a la hora de dirimir
un pleito, solucionar un problema o aclarar un punto de vista; por lo tanto
requiere de entrenamiento.
En Colombia, se viene gestando desde hace una década un proceso fuerte que
apunta a convertirla las instituciones educativas en una de las más importantes
del país. Asunto que se encuentra consagrado en la Ley 30 de 1.992 - que define
las políticas de la educación superior en Colombia- reza en uno de sus
objetivos: “profundizar en la formación integral de los colombianos, dentro de
las modalidades y calidades de la Educación Superior, capacitándolos para
cumplir las funciones profesionales, investigativas y de servicio social que
requiere el país”. De igual manera, la Ley 80 de 1980 que sitúa la
investigación como “actividad fundamental de la educación superior”. Por lo
tanto, el Proyecto Educativo institucional y más concretamente, en forma
explícita, su misión y visión institucional, deben consagrarse al logro del
mencionado propósito.
Situación que nos lleva a pensar, que tal pretensión, sólo es posible en la
medida en que crean las comunidades de indagadores desde las aulas, desde la
formación del pregrado, desde el ejercicio de la docencia con responsabilidad
en la investigación y la inserción en el medio. Comunidades en el que el juicio
argumentado y la conjetura constituyan el eje del diálogo y del debate en la
búsqueda de los acuerdos.
La forma más importante del quehacer universitario es la docencia, la
extensión y la investigación; sin estos tres ejes no se puede avanzar en la
consolidación de una cultura académica y mucho menos, cumplir con los
estándares de calidad, exigidos por el Ministerio de Educación Nacional. Por lo
tanto, es un deber de todos los docentes, incorporar en el currículo, las
actividades propias de la investigación que le permitan al estudiante
universitario, no importa el nivel que se encuentre, asumir un compromiso mayor
con sus aprendizajes y que redunde en un mejor desempeño como futuro
investigador. Pero no tiene sentido investigar cuando no se es capaz de
defender las tesis, las hipótesis. Por eso creemos que la antesala de la
investigación la constituye la argumentación.
Introducir en el currículo la propedéutica de la Argumentación debe
constituirse en un propósito académico en todos los planes y programas, puesto que
debemos convencernos que es por medio del diálogo, la acción comunicativa, la
argumentación y el humanismo, como se lograran los acuerdos básicos que harán
posible la construcción de una nueva sociedad, fundamentada en la justicia
social y el progreso económico. Por lo tanto, debemos asumir, que el salto al
futuro, sólo es posible argumentando e investigando sobre la razón de nuestro
atraso y reconociendo las dificultades de nuestro contexto sociocultural.
Por lo tanto, en las facultades y programas de derecho, ingenierías, las
licenciaturas, los programas de salud, las económicas y administrativas, de
igual manera los publicistas y comunicadores sociales, y en general todos los
planes universitarios, deben centrar su objeto de estudio no sólo en las propedéuticas
técnicas o tecnológicas, es preciso centrar la atención en las diferentes
dimensiones del ser humano, y una de ellas es la formación en la competencia
argumental. Esto significa desarrollar las competencias comunicativas a través
de la acción argumentativa, interpretativa y la propositiva, para que los
alumnos estén en capacidad no sólo de comprender sino también de sus ideas y
defender con éxito sus puntos de vista.
3.0 CONCEPTOS Y NOCIONES BÁSICAS
La argumentación es un tipo de discurso expositivo que tiene como
finalidad defender con razones o argumentos una tesis, es decir, una idea que
se quiere probar; o sustentar una hipótesis. Es también el arte de organizar
juicios para persuadir o disuadir a un auditorio; la Teoría de la
argumentación es considerada una disciplina que estudia las diferentes
técnicas discursivas que permiten acrecentar o disuadir a una, o muchas
personas sobre la tesis que propone un orador o escritor.
Argumentar es una actividad cotidiana y necesaria en la vida de
todo profesional, sea este abogado, médico, ingeniero, administrador, vendedor,
banquero e incluso para el hombre de la calle. Todo aquel que crea que debe
defender con éxito sus ideas o refutar las de otro oponente necesita
desarrollar la destreza argumentativa. Por tanto, la formación universitaria
exige el desarrollo y el refinamiento de tal competencia. Desde el ingreso a
los primeros semestres hasta la culminación de estudios del postgrado, se debe
capacitar en la en el arte de organizar las razones o teoría de la
argumentación.
Argumentar señala Wittgestein, es un juego del lenguaje y del
pensamiento, es decir, una práctica lingüística sometida a reglas, que se
produce en un contexto comunicativo mediante el cual pretendemos dar razones
ante los demás o ante nosotros. Las razones que presentamos para justificar un
hecho o dicho de otra manera, pretende tener validez intersubjetiva o
susceptible de crítica y precisamente a través de ella para llegar a cuerdos
comunicativos.
Argumentar es también, un “acto de habla”, que puede ser
complejo y requiere por lo menos de dos actos, uno que funciona como tesis y el
otro que opera como argumento o premisa para una conclusión. Un argumento por
el contrario es un micro “acto de habla”, por lo tanto es menos complejo y su
propósito es ilustrar, sustentar, justificar, aclarar, explicar. Cuando un
argumento es incorrecto o sus razones son insuficientes, irrelevantes,
apresuradas o dudosas estamos frente a una falacia. La falacia no es un
error epistemológico, es un argumento deformado, pero al fin y al cabo
argumento, que muchas veces es utilizado adrede.
Según Habermas “La argumentación es un “macro acto de habla”, es un
medio para conseguir un entendimiento lingüístico, que es el fundamento de una
comunidad y es por medio de la intersubjetiva como se logra un consenso que se
apoya en un saber proporcional compartido, en un acuerdo normativo y una mutua
confianza en la sinceridad subjetiva de cada uno”. Al respecto dice el mismo
autor que los sujetos capaces de lenguaje y de acción deben estar en
condiciones no sólo de comprender, interpretar, analizar, sino también de
argumentar según sus necesidades de acción y de comunicación. Por lo tanto es
urgente que desde la escuela básica, el colegio de la ecuación media y la
universidad se enseñe y se practique la argumentación.
Argumentar bien, significa expresar con claridad, coherencia,
precisión y pertinencia las ideas para que los demás comprendan y acepten
nuestra tesis. Se aprende a argumentar bien ejercitando la lógica informal, el
diálogo y el debate abierto. La argumentación, consta de tres momentos o etapas
fundamentales: introducción de la idea que se pretende defender, el desarrollo
o argumentación global y la conclusión, en la que se confirma la tesis.
La oratoria es una práctica argumental a pesar del énfasis en el
conjunto de técnicas vocales que se emplean con el fin de lograr expresar de
manera elocuente las ideas. De hecho el recurso más importante de la oratoria
es la vocalización, consiste en por todo el énfasis en la pronunciación y
fluidez en la expresión. La argumentación en cambio, es lo dicho, lo enunciado
con forme a una lógica del pensamiento e independientemente del medio físico o
la técnica vocal.
Sin duda, un buen registro de voz, el uso apropiado del léxico, respectando
las reglas sintácticas, pronunciando correctamente, haciendo inflexiones de voz
o entonaciones apropiadas nos permiten presentar las ideas cualquiera que estas
sean como si en verdad fueran importantes y seguramente termina siendo una
magnifica fuente de apoyo a la hora de convencer. Pero en el mundo moderno, en
la era de la globalización cuando ya no hay gurus del conocimiento por este se
ha democratizado no es lo determinante la vocalización sino la razón. por eso
fue enterrada la retórica clásica, la de Petrus Ramus que abandonó el arte de
razonar bien propuesto por Aristóteles por el uso de la elocuencia y adorno del
lenguaje postrando a la retórica al estudio simplista de las figuras
literarias, hecho que produjo su decadencia y el rechazo de pensadores en los
tiempos modernos.
El diccionario de la Real Academia define la elocuencia como
“Facultad de hablar o escribir de modo eficaz, para deleitar, conmover o
persuadir. Eficacia para persuadir o conmover que tienen las palabras, los
gestos, los ademanes y cualquier otra acción o cosa capaz de dar a entender
algo con viveza”. Teniendo como referencia estas definiciones podemos inferir
que la elocuencia es una facultad que poseen no todas las personas, por lo
tanto, no es pensable pretender que todos lo seamos, tal pretensión es una mera
utopía.
Sin embargo, todos podemos convertirnos en buenos argumentadores si
expresamos con claridad y sobre todo, si estudiamos las reglas de la lógica
discursiva; en otras palabras, argumentamos en forma convincente cuando
utilizamos las razones apropiadas para expresar y sustentar nuestras opiniones
fuertes. Es decir cuando hacemos buen uso de las operaciones del intelecto como
las naciones, los conceptos, las proposiciones, las categorías y las tesis. Y
por supuesto de las herramientas intelectuales como la deducción, la inducción,
el análisis, la inferencia, la síntesis, la analogía y la predicción.
La argumentación es razonamiento, inferencia y esencialmente el
propósito es convencer, hacer cambiar de ideas, actitudes, acciones, decisiones
de un interlocutor. Ella fue cultivada en la antigüedad por los griegos,
Cicerón, Marco Tulio (106- 43 a J.C.) refinó el arte de la composición, la
ironía, la inventiva y la argumentación en sus discursos políticos, lo que le
proporcionó la admiración no sólo de sus contemporáneos sino también de los
intelectuales clásicos modernos que estudian sus tratados y sus cartas; siendo
los Sofistas los más grandes exponentes, del arte de argumentar, aunque su
error fue su desprecio por la verdad. De ahí las demoledoras críticas de
Sócrates, Platón y Aristóteles, quienes también fueron brillantes en el arte de
argumentar.
En todo proceso argumentativo operan tres acciones: la interpretativa que
consiste en comprender el sentido de un texto o un discurso; la propositiva o
acción crítica y creativa y la argumentativa propiamente dicha o capacidad de
sustentar una idea mayor. Estas acciones son expresadas a través del
razonamiento analógico, basado en la comparación; el razonamiento deductivo que
se expresa sacar conclusiones particulares de hechos o situaciones globales; el
razonamiento inductivo que fluye de los hechos concretos hasta constituir
situaciones generales, el razonamiento silogístico o razonamiento deductivo de
la lógica proposicional.
Son incontables los eventos en los que se discute o se cuestiona de manera
imprecisa o poco clara, es justamente en estas circunstancias donde opera el
razonamiento práctico como una luz para lograr los acuerdos. Aún ahí, se debe
tener en cuenta que, en la demostración, como en la deliberación crítica se
requiere de la argumentación, es decir organizar las razones a favor o en
contra del problema o tesis que se defiende. Pero no es el propósito del acto
de argumentar realizar demostraciones e decir, estamos frente a dos categorías
diferentes aunque no la una incluye a la otra. Esta aclaración la expresaremos
más adelante, dado que sólo nos interesa en esta parte de este artículo aclarar
los términos correlacionados o los que subyacen.
Educar en la argumentación permite aprender a no confundir las causas o
motivos de acción con las consecuencias o razones que podrían justificarlas,
sólo estás son susceptibles de crítica interpersonal. Tomemos un ejemplo:
cuando le preguntamos a un estudiante universitario por qué no lee, este
contesta que “porque no le gusta”. ¿Es está una buena razón? o es, ¿Es una
razón válida?, ¿El mero gusto, empírico será un argumento?.
Será que el hecho de que no le guste, es la causa que no lea, y lo que es
peor, viva de espaldas al mundo, con los ojos cerrados al todo el conocimiento
de la humanidad. Se desea con la pregunta que dé una buena razón para no leer.
Es decir debe tratar de probar que leer no es bueno. Es seguro que si, quienes
si leen y gozan con sabiduría contenida en los libros, podríamos probarle que
está en un error. Como vemos, una buena razón puede en determinado momento
justificar una acción o unas creencias, aunque ésta no se deduzca
necesariamente de aquella. Por eso, la mayoría de nuestras decisiones, aun
siendo razonables escapan de al carácter necesario de deducibilidad lógica.
Cuando argumentamos, proferimos un conjunto de expresiones lingüísticas
conectadas en forma lógica, de tal forma entre ellas hay una coherencia.
Argumentar es, entonces, un conjunto de razones, de proposiciones utilizadas en
un proceso comunicativo, llamadas premisas, que justifican o apoyan otra,
llamada conclusión, que se deduce, de algún modo, de aquella. Toda
argumentación supone un grupo de razones ordenadas en donde la conclusión se
infiere de unas premisas y el nexo que hay entre éstas y aquellas se denominan
inferencia.
Sin duda la competencia argumental es fundamental para alcanzar la paz en
un país como el nuestro azotado por la violencia, infectado de intolerancia,
como resultado de la intolerancia ideológica y politiquería. No olvidemos que
la convivencia pacífica también se puede enseñar desde el hogar, en la escuela
y la universidad. La argumentación el mejor mecanismo para el diálogo
civilizado en el que se expongan las proposiciones y las tesis para la
discusión y la búsqueda de soluciones a los graves problemas que aquejan a la
toda nación. Insistimos que todos nuestros conflictos no pueden ser resueltos a
punta de bala.
El uso de la argumentación es múltiple, atraviesa todas las esferas de la
vida en una sociedad democrática. Argumenta e político, el vendedor para
promocionar sus artículos, el jurista para ganar un pleito, líder para
conseguir seguidores, el científico para defender sus hipótesis, el profesor
para convencer a los jóvenes de la importancia de ser agentes de una revolución
cultural y moral que requiere Colombia, el padre de familia para persuadir a su
hijo de la importancia de la formación en la universidad, etc.
Desde luego, para tener éxito en cualquier actividad que requiera del buen
uso del discurso o del debate, hay que leer mucho, comprender e interpretar los
textos. Argumentar es una actividad imprescindible a la hora de presentar los
resultados de un trabajo de investigación. En todos los casos una buena
sustentación se aprende leyendo esencialmente a los grandes clásicos de la
ciencia, la filosofía, la política, la economía, el derecho. Porque estos son
unos verdaderos tratados de lógica humanista.
En el ámbito universitario convencer a un jurado calificador de una
monografía, una tesis o un trabajo de indagación resulta fácil si se ha
entrenado en la competencia argumentativa. Polemizar con un docente, discutir
sus tesis deja de ser una situación de miedo y por el contrario se convierte en
una valiosa oportunidad para demostrarle al profesor que el “alumno” también
tiene luz propia y disentir con él deja de ser un problema peligroso sino un
ejercicio de racionalidad práctica.
Convencer es el fundamento de la argumentación y se logra por medio de la
deducción o la inferencia, de esta manera se consigue explicar unos
conocimientos por medio de otros, de tal manera que las tesis son comprobadas
racionalmente con fundamento en afirmaciones o negaciones, falseadas o
verificadas. Por eso, Tanto a Kant, como a Popper, les preocupó el tema de la
argumentación, el buen uso de ella y recomendaron, que sí queremos conformar
una sociedad razonable es necesario que aprendamos a distinguir con claridad lo
que es un conocimiento científico, es decir razonado y no el producto de las
simples creencias y convicciones personales, políticas o religiosas impuestas
sin ningún fundamento.
A esta tarea se consagró Popper y se le ha llamado “Problema de la
demarcación”, y a ella dirigió toda su atención. La demarcación implica
entender muy bien lo que es un razonamiento científico, porque no se trata de
cómo creyó el positivismo moderno un conocimiento verdadero, e inconmovible.
Siguiendo la tradición kantiana el hombre no está en la posibilidad de acceder
a dicho conocimiento, de ahí que, el arte de organiza las razones para
convencer, aún tiene vigencia, y es único medio para acceder a la mayoría de
edad o a la ilustración kantiana.
Razonar es un proceso mental que permite relacionar ideas o juicios.
Siempre que partimos de dos premisas o afirmaciones que determinan una
conclusión tenemos entonces una inferencia. La conclusión puede presentarse al
comienzo, en la mitad o al final del texto. En todos los casos las premisas son
el punto de partida de la inferencia y el fundamento para la conclusión.
El razonamiento es un proceso lógico que conduce al conocimiento verdadero
a través de razonamientos válidos regidos por normas. Un razonamiento es
analógico cuando se basa en la comparación y la relación existente entre los
elementos; el razonamiento deductivo, contrario al inductivo, implica extender
a casos particulares las situaciones contenidas en un razonamiento general.
4.0 ANTECEDENTES TEÓRICOS
Empecemos por afirmar que una teoría es un instrumento del pensamiento y
regularmente está compuesto por un conjunto de definiciones, proposiciones
relacionadas en torno a unas tesis probables racionalmente, y universalizables
que como un corpus desarrolla un punto de vista sistemático, estableciendo
relaciones entre variables y sobre todo que puede explicar, predecir fenómenos
y hechos en un campo de trabajo de investigación.
En tal sentido la Teoría de Argumentación tuvo su origen en la antigua
Grecia y en principio, ella recibió el nombre de Retórica. Gracias a las
reformas democráticas de Pericles (490-429) se creó una nueva clase de
profesionales que eran llamados “sofistas” y quienes asumieron el ejercicio de
la filosofía, la ciencia y la política para defender ante los jueces las causas
y los reclamos del pueblo, fueron ellos cultores y detractores de la
argumentación, por supuesto, que su finalidad no fue la búsqueda de la verdad,
sino simplemente defender a como diera lugar a sus clientes.
Aristóteles es reconocido como el padre de la Teoría antigua de la
Argumentación. Y gracias a Perelman, filósofo y jurista polaco-belga, (Varsovia
1912 - 1984) conocedor y asiduo estudioso las teorías de Aristóteles que se
rescata lo mejor del viejo mundo y se creó la “Nueva Retórica”, la de Perelman,
quien a los 28 años, dedicado a la investigación filosófica, con la
colaboración de la filosofa Olbrechts-Tyteca emprendió varios proyectos de
investigación1, todos encaminados a la elaboración de una lógica de los juicios
de valor. Situación que los lleva a realizar una lectura con detenimiento del
gran maestro de la antigüedad -el creador de la lógica formal- a través del Organon,
y de un riguroso estudio filosófico de las obras de los grandes lógicos de
todos los tiempos: Platón, Agustín, Thomas de Aquino, Descartes, Locke, Hume,
Kant y Bertrán Russell, culmina con la elaboración de su propia teoría de la
argumentación.
La retórica aristotélica, fue la base, ella dominó en la antigüedad y con
el paso del tiempo, se la tergiversó, hasta convertirla en simple teoría de la
composición del discurso, se la redujo a ornamentos del lenguaje sofísticos o
estilo de grandilocuencia que va predominar en la edad media y primera mitad
del siglo XX.
Durante la edad media y aún en renacimiento, la retórica se hizo más
sofisticada, y su aplicación no era sólo a nivel jurídico sino en todo tipo de
situaciones; desde las matemáticas hasta la poética y se expresaba a través de
todo tipo de técnicas orales, gesticulares, corporales siempre con el objetivo
de impresionar al interlocutor y finalmente persuadirlo o disuadirlo. Es contra
toda esta concepción, simplista, se levanta Perelaman y presenta su Nueva
Retórica, que aparece sistematizada en El tratado de la Argumentación o nueva
retórica (1958), obra que recoge la teoría de Aristóteles, los aportes de
Platón y aún de los sofistas. Esta nueva retórica considera que no todos los
discursos son argumentativos.
Los discursos pueden o no enfatizar la argumentación, la decisión
responderá a lo que decida el orador para desarrollar su argumentación. Por el
contrario, en el discurso científico predomina el rigor lógico de la
demostración antes que la persuasión.
De acuerdo con Perelman, se denomina "Teoría de la Argumentación"
al estudio de las estructuras formales en el arte de argumentar como proceso
comunicacional. La Teoría de la Argumentación, basada en el estudio del acto de
argumentar tiene por objeto explicar como se argumenta en los auditorios
complejos y para explicarlo acude a una lógica distinta a la formal, estamos
hablando de la lógica proposicional que tiene su propia ética y sus categorías
para determinarla como toda una explicación del acto de seducir, sustentar y
probar un punto de vista.
Por fortuna la retórica sofistica y gesticulativa, a caído en desuso con el
desarrollo de las nuevas tecnologías y los medios masivos de comunicación. Sin
embargo, hay quienes aún en el campo jurídico o administrativo insisten en los
viejos modelos de grandilocuencia, desconociendo los trabajos de Perelman y
Olbrechts- Tyteca, de Ducrot y Ascombre, la Teoría de la Acción Comunicativa de
Habermas, y por supuesto los esfuerzos del profesores Adolfo León Gómez, Alfonso
Monsalve y Miguel se Zubiria, por difundir la Teoría de la Nueva Retórica, es
increíble que aún se insista en algunos ambientes universitarios en los viejos
esquemas de la charlatanería, la verborrea adornada pero sin profundidad de
pensamiento.
Perelman fue ante todo un critico del sistema de conocimientos definido
como Lógica Moderna - Filosofía Analítica, movimiento del Positivismo Lógico y
tendencias similares, como la del Racionalismo Crítico de Popper y se planteó
la pretensión de que la lógica estándar debía ser la pauta universal pero no la
única perspectiva válida para conservar cualquier proceso comunicacional de
argumentación, es decir, no sólo la argumentación científica o teórica sino
cualquier interacción comunicacional en el ámbito cotidiano, jurídico,
religioso etc.
La validez o no de tales argumentos debería, según esa concepción, ser
enjuiciada desde los criterios de la lógica pura. Estas pretensiones dieron
lugar, en el amplio escenario de la discusión filosófica y meta-teoría a una
serie de reacciones. Gran parte de la obra de Wittgenstein parece haber surgido
precisamente como reacción ante esas pretensiones totalitarias de los
logicistas. El renacimiento de la vieja retórica o de la tópica aristotélica,
es otra reacción ante esos planteamientos. En otro contexto se sitúa la
propuesta de Ch.S.Peirce, continuada, pero también deformada por C.W. Morris,
sobre una "Pragmática". Y también en otro contexto está la reacción
ante el Logicismo que inició J.L. Austin.
Perelman explica en El imperio retórico, que su propósito es
rescatar la “antigua retórica” la de los griegos para diferenciarla de
la “retórica clásica” que redujo la retórica aristotélica al formalismo
del estudio de las figuras literarias, a aspectos preceptivos para adornar el
discurso utilizando giros que convierten la retórica en simple teoría de la
composición. Su objetivo por lo tanto es volver al sentido primigenio que tuvo
en la antigüedad: arte de disuadir y / o persuadir con razones. En otras
palabras pensar en voz alta con la fuerza de los argumentos en procura de
llegar a los acuerdos con el otro o con los otros.
Leyendo a Aristóteles en el Organon, Perelman, distingue tres campos de la
teoría de la lógica del discurso: a) teoría de la argumentación, b) teoría de
la elocuencia y c) teoría de la composición. También distingue, dos tipos de
razonamientos: los analíticos, utilizados en la lógica formal y los
dialécticos, que tratan de establecer acuerdos sobre los valores que son objeto
de controversia. Con referencia en lo anterior, Perelman reivindica la
importancia de la razonabilidad en la toma de decisiones y explica que las
leyes de la retórica y de la dialéctica son universales.
De esta manera Perelman y la señora Olbrechts-Tyteca retoman la definición
de Aristóteles, que admite que los juicios analíticos parten de premisas
indiscutiblemente verdaderas que concluyen o conducen a inferencias válidas.
Por eso, estos juicios son de utilidad en la lógica formal y las ciencias de la
naturaleza. Por el contrario, los razonamientos dialécticos 3, no se dirigen a
establecer demostración alguna desde el punto de vista científico, sino guiar
las deliberaciones y controversias, porque su principal objetivo es persuadir,
disuadir, convencer, mediante el uso del discurso o criticar tesis opuestas, al
tiempo que se defienden las propias por medio de razones válidas para el
interlocutor.
Tanto Perelman como Olbrechts- Tyteca, reconocen que los razonamientos
dialécticos tratan de establecer acuerdos sobre asuntos que suscitan polémica.
La verdad entonces es una construcción intersubjetiva se elabora a través de la
acción comunicativa y se la otorgará al que mejor argumente como señalan el
diálogo de Platón, expuesto como epígrafe de este artículo. La conclusión es
que este razonamiento -dialéctico- es de enorme utilidad en la vida cotidiana y
en todas las ciencias sobre todas las de la discusión socia.
Las ciencias exactas se sustentan inexorablemente en la demostración, las
humanas tienen como propósito esencial persuadir. Por eso la demostración se
dirige a un auditorio universal, mientras que la persuasión a auditorios
particulares. Por supuesto, uno no puede pretender convencer por vía discursiva
a todo el mundo, pero si se puede lograr la adhesión o acuerdos mínimos sobre
temas particulares que son por naturaleza discutible.
Las ciencias exactas señala Aristóteles, exigen definiciones precisas
debidamente demostradas por los hechos, Descartes hablaba de conocimientos
claros y distintos, Kant razonamiento a apriorístico. Todas son formulaciones
axiomáticas ajustadas con rigor a la lógica matemática. Las humanas por el
contrario se conforman con probabilidades, se bastan con argumentos, los que
obviamente, están sujetos a la crítica de validación distinta a los de
verificación empírica. En tal sentido lo que hoy es argumentado, mañana pude
ser refutado.
Podríamos decir entonces, que Perelman y Olbrechts-Tyteca establecen claras
diferencias entre argumentar y demostrar, dos verbos, no son
sinónimos y mucho menos el uno inclusor del otro. La demostración es un medio
de prueba que se utiliza para establecer la verdad en las ciencias exactas: la
física, la química, la biología, la matemática. La argumentación en cambio es
una acción dialógica que permite la adhesión a la tesis que se propone mediante
razones válidas sin que medie una demostración fáctica.
La tesis global del trabajo de Perelman sostiene que el hombre tiene la
capacidad de conocer discusivamente y es reforzada por tesis del profesor
Adolfo León Gómez que reza: “La razón es esencialmente práctica y la razón
teórica no es sino el límite de la razón práctica4”.
Podemos concluir entonces que fueron las nuevas circunstancias políticas y
sociales del siglo XX, como la ampliación de la democracia, la comunicación ,
la información dentro del nuevo proceso de globalización de la sociedad
capitalista la que genera la necesidad histórica de reivindicar la retórica
antigua, el arte de persuadir y de convencer. Los nuevos tiempos requiere de
nuevos acuerdos y de argumentos sólidos de parte de los líderes en cualquier
profesión y no simples halagos para adular, como ocurría con los sofistas del
mundo antiguo argumentar falazmente cualquier tipo de situación.
Es importante precisar en este escrito, gracias al profesor Adolfo León
Gómez, máxima autoridad en los estudios perelmanianos en el mundo hispánico,
autor de varias publicaciones sobre filosofía del lenguaje y del libro Seis
conferencias sobre la Teoría de la Argumentación5, cuyo objetivo
fundamental según lo expuesto por el propio autor, es servir de introducción al
pensamiento de Perelman - El Imperio Retórico- y familiarizar a los neófitos en
el tema con la Teoría de la Argumentación; hemos tenido la oportunidad
de entusiasmarnos por el tema de la argumentación y cambio de esta deuda moral
contagiar a los jóvenes universitarios en el estudio de este palpitante
pensamiento: el de Perelman . El profesor Gómez en su ensayo, destaca las
relaciones existentes entre la teoría de la argumentación con la retórica
antigua; la lógica, la teoría de los actos lingüísticos y la filosofía, obra
que recomendamos para su estudio inmediato y sobre todo antes abordar el
Imperio retórico de Perelman.
El profesor Adolfo León Gómez en otra de sus publicaciones: “El primado de
la razón práctica” a través de su tesis central defiende la razón como algo
esencialmente practico y la razón teórica como el límite de la razón práctica,
agrega que “para argumentar se es necesario estar de acuerdo (...) por menos en
algo en algo: tener en lenguaje común, apreciar el consentimiento del
interlocutor y su concurso mental; se requiere cierta modestia de parte de
quien argumenta y tener conciencia de que, si bien su propósito es persuadir,
puede producirse el efecto contrario, ser persuadido- en transacción
argumentativa”.
Hoy son incontables los intelectuales que estudian todo lo relacionado
sobre los tipos de argumentos analizados por los creadores de la teoría de la
argumentación, realizan grandes esfuerzos por definir y concretar la teoría de
la argumentación como una disciplina que estudia las técnicas discursivas que
permiten lograr o acrecentar la adhesión a las tesis que se propone el orador.
En síntesis, la Nueva Retórica surgió de la preocupación por la búsqueda de una
lógica de los juicios de valor, iniciada en 1947. Pero Perelman llega a una
conclusión inesperada, que no había una lógica específica de los juicios sino
que todos los campos donde existe la ley de la contradicción se discute, se
delibera recurriendo a técnicas de la argumentación.
Adolfo León citando a Perelman propone, que a la hora de argumentar hay que
tener presente que “La misión del filósofo, es la de ser vocero de la razón,
ser defensor de los valores universales supuestamente válidos para todos los
hombres” y que persuadir a alguien es convencerlo de que nuestra opinión es
mejor que la suya y por lo tanto debe emplazarla. En sus escritos recomienda:
- La teoría de la argumentación se construye en un ambiente filosófico. La filosofía es un intento racional -aunque no científico-, por resolver problemas inmaduros. Es decir, problemas para los cuales no existe un método estándar reconocido por una comunidad de especialistas. La argumentación es un intento por producir determinados efectos en el público, en la audiencia o en un auditorio.
- Para que la teoría de la argumentación sea teoría razonablemente aceptada, requiere definir un concepto clave, que es el concepto de fuerza de un argumento o fuerza de una argumentación.
- La teoría de la argumentación, nos pide “tratar a todos los seres de la misma categoría, de manera semejante”.
- Se denomina "Teoría de la Argumentación" al estudio de las estructuras formales en el arte de argumentar como proceso comunicacional en el cual se da primacía de la razón práctica, por encima de la razón instrumental.
- Los argumentos se deben expresar mediante proposiciones. Por eso La argumentación se formula en lenguaje de la lógica informal, la demostración lógica fundamentalmente en el lenguaje de la formalidad científica.
- La argumentación conduce de manera inexorable a acuerdos, la lógica a la verdad irrefutable a través de la prueba.
7 8 9
Tesis: “La fuerza de un argumento depende de la adhesión de
los auditores a las premisas de la argumentación, de la pertinencia de éstas,
de las relaciones próximas o lejanas que ellas puedan tener con la tesis
defendida; también está en función de las objeciones que podrían oponérsele, de
la manera como se podrían refutarlas. Perelman
P1. TEORÍA DE LA ARGUMENTACIÓN. La concepción cartesiana de la ciencia
entiende que esta es un discurso que jamás puede ser cuestionado. Así las
cosas, la ciencia es pensada como un todo acabado.
P2. TEORÍA DE LA ARGUMENTACIÓN. Religar es el estudio del pensamiento
valido desde la acción del sujeto sin fundamento lógico epistémico.
P3. TEORÍA DE LA ARGUMENTACIÓN. Es entendida como una teoría general del
discurso persuasivo, que busca influenciar a una o muchas personas e inclusive
a un auditorio universal. Elementos de la argumentación: el orador, el
auditorio y el discurso.
P4. TEORÍA DE LA ARGUMENTACIÓN. Se supone que ti todo hombre razonable
tuviese la misma información y competencia, llegaría a la mima conclusión. Por
eso desde el punto de vista del conocimiento la verdad es el valor central.
P5. TEORÍA DE LA ARGUMENTACIÓN. Los tres tipos de argumentos o técnicas
argumentativas reseñados por Perelman son: los cuasilógicos, llamados así
porque tienen una apariencia demostrativa se asemejan a los argumentos
formales; los basados en la estructura de lo real, y las disociaciones
filosóficas.
P6. TEORÍA DE LA ARGUMENTACIÓN. Para argumentar se requiere de acuerdos por
lo menos en algo: Tener un lenguaje común, apreciar el consentimiento del
interlocutor y que su curso mental requiera de cierta modestia por parte de
quien argumenta y tener conciencia de que sí bien el propósito es persuadir el
efecto puede ser contrario. Perelman distingue tres géneros de discursos:
· EPIDICTICO: Se utiliza en las ceremonias, por
eso está ligado a las grandes circunstancias de la vida. En este género de
discurso el orador alaba o crítica según sea el caso, su discurso está
relacionado con lo estético, lo bello o lo feo. Es un verdadero espectáculo,
hace referencia al presente y un fuerte impacto en lo emocional.
· DELIBERATIVO: Se utiliza para aconsejar o
desaconsejar a un auditorio. El orador concluye realizando recomendaciones en
lo referente a lo más útil. Son discursos exhortativos, tiene como referencia
el pasado y una fuerte intención política se intenta impactar la conciencia del
auditorio.
· FORENSE: Se utiliza para acusar o defender.
El propósito es establecer lo justo o injusto de una situación. Se le denomina
discurso judicial retoma el pasado hace alusión al presente y tiene fuertes
implicaciones en el futuro por eso casi siempre es prospectivo.
P7. INFRAORDINADA. Retórica antigua o arte de persuadir con la razón. La
retórica de Aristóteles presuponía tres momentos: la invención, disposición y
la elocución o acción.
P8. INFRAORDINADA. La retórica clásica estudia los tropos, las figuras
literarias del discurso, las técnicas para embellecerlo y poetizarlo.
P9. INFRAORDINADA. El dominio por excelencia de la argumentación, de la
dialéctica y de la retórica, es aquel en el que intervienen valores.
P10. SUPRAORDINADA. La teoría de la argumentación es la disciplina del
pensamiento lógico informal que estudia las técnicas del discurso que permiten
acrecentar o producir la adhesión de un auditorio a las tesis presentadas por
un orador. Una de las tesis de Perelman: “Si no hay paz no hay derecho”.
P11. DISCURSO LÓGICO. Constructo mental que organiza de manera coherente y
lógica las creencias y modos de interpretar la realidad.
5.0 DEL ARGUMENTAR AL INVESTIGAR
Todos sabemos que en la actualidad el país avanza en una marcha forzosa
hacia la implementación de una reforma radical en las universidades y que a
pesar de importancia explícita de los tres pilares o ejes de la educación
superior: docencia, extensión e investigación, la actual revolución educativa
sitúa la investigación como “actividad fundamental de la educación superior.
Este hecho plantea una serie de nuevas responsabilidades tanto para los
directivos como para los docentes y los estudiantes. Situación que cambiará a
la larga las costumbres académicas.
Dado que no es un problema de simple formalidad, sino gestar reformas que
redunden de manera radical y propicien la creación de una cultura de indagación
e investigación, es pertinente asumir que en la medida en que se amplíen los
niveles de participación democrática en los claustros y la comunidad académica
asume el ejercicio de una racionalidad practica es pensable la construcción de
comunidades de indagadores como preámbulos de las comunidades de investigadores
y estas sólo se podrán fortalecer a través del ejercicio de la argumentación.
Por lo tanto, en la medida que se haga un mayor uso del debate, la discusión,
el foro, la mesa redonda, el seminario y el discurso argumentado tendremos las
condiciones para el ejercicio de la investigación cualitativa.
La investigación se convierte en la tarea específica del quehacer
universitario y de está forma la universidad se constituye en centro crítico de
la producción de conocimiento y de la formación del espíritu científico. Por
tanto, no es prudente que se asignen elevados presupuestos a impulsar proyectos
de investigación, sin haber iniciado los procesos de formación de
investigadores. Y es claro que un investigador debe manejar la destreza de
argumentar, competencia absolutamente indispensable a la hora de defender un
proyecto, una hipótesis o un punto de vista.
Por lo tanto la investigación debe ir de la mano de la formación de
estructuras lógicas en la mente del estudiante universitario. Entonces más que
aprender datos aislados, el estudiante de la universidad debe aprender
estructurar ideas, a emplear el juicio argumentado que le permitan manejar,
enjuiciar e interpretar situaciones, y no quedarnos en la aplicación simplista
de metodologías de impacto que con contribuyen a investigar de verdad.
El estudio permanente, el debate argumentado, la escritura cuestionadora,
la investigación contextualizada son elementos básicos de una Universidad donde
directivos, profesores, estudiantes y trabajadores son actores de los procesos
de calidad. En ella la argumentación sobre la realidad alimenta de la
investigación, el debate sobre los saberes exige razones y no meras opiniones,
los escritos circulan en forma de carteleras, periódicos o revistas
universitarias en ese espacio ahora sí tendrían vida propia. Y no maquillajes,
publicando revistas o libros sin ningún impacto puesto que no han de ser leídos
y menos discutidos.
Argumentar en el contexto universitario significa entonces, dar razones
coherentes desde una perspectiva lógica, basada en realidades y sustentada.
Discutir desde la argumentación, supone reconocer en los otros, a unos
interlocutores legítimos que están dispuestos a mantener una comunicación
sincera con nosotros sobre asuntos de interés mutuo y sobre los cuales podemos
disentir o tener acuerdos.
En los actuales momentos, en Colombia, dada la descomposición
institucional, moral y social, se requiere de personas con criterios
intelectuales y morales claros con capacidad de analizar y producir soluciones
coherentes e innovadoras a los múltiples problemas.
Formar estudiantes investigadores requiere de prácticas pedagógicas
centradas en la argumentación y el desarrollo de la comprensión. Por eso es
importante que el estudiante aprenda a comprender a los otros, a valorar las
diferencias, e interprete que aceptar la diferencia es reconocer al otro.
Frente al paradigma vigente y acrítico que tiene un visión reduccionista de
la enseñanza centrada en los “procesos” proponemos la ARGUMENTACIÓN como
CONTENIDO esencial y como PRAXIS, paso preliminar de la INVESTIGACIÓN FORMATIVA,
con una metodología dialógica centrada en sustentación racional y en respeto
por la opinión ajena.
· TACTICA Y ESTRATEGIA
Hemos sostenido a lo largo de este artículo que a argumentación es una
actividad social y necesaria en la vida de todo individuo. Todos necesitan de
los procesos argumentativos. Se argumenta para proponer o defender tesis. Ella
es un principio de convivencia por cuanto permite dirimir conflictos personales
y colectivos. La injusticia hace su aparición cuando se agota toda opción
argumentativa y humanista.
En resumen de las tácticas y estrategias que se presentan a continuación,
están estrechamente relacionadas con la tesis central que hemos defendido a lo
largo de este escrito. Se trata divulgar que la argumentación es un factor
determinante en los procesos de la investigación formativa y de hacer saber que
si el alumno no despliega en forma simultanea las habilidades que apuntan a
desarrollar la competencia argumentativa, como una de las propedéutica
fundamental, todo intento por formar investigadores será vano y sólo
contribuirá a privilegiar el currículo tradicional.
Se sugiere, por lo tanto, la introducción paulatina de técnicas y
estrategias de trabajo argumentativo en las cátedras, a fin de potenciar la
competencia argumentativa: el pensamiento crítico y creativo. En ese sentido la
practica del seminario, el foro y el debate son medios importantes para el
ejercicio de la argumentación.
Cosas que hay que evitar y como organizar los seminarios, foros y debates
argumentativos para promover el pensamiento critico en el ámbito académico,
sugeridas por Mathew Lipman:
- Evite obligar a los alumnos a seguir un solo orden de ideas, a partir solo, de su interés como docente. Privilegie el interés de los alumnos.
- Evite el uso de conceptos abstractos y, por el contrario, dele a sus alumnos la posibilidad de construir su razonamiento a partir del diálogo espontáneo o el debate abierto.
- Evite dirigir el debate durante la clase y, por el contrario, provoque e incite a la discusión.
- Evite resolver, sólo los problemas de orden afectivo, omitiendo los de orden cognoscitivos.
- Evite que los estudiantes avancen en un solo ritmo, recuerde, que no todos, responden y aprenden del mismo modo.
- Evite monopolizar la conversación.
- Evite manipular la conversación, de modo que sus ideas (las del profesor) parezcan las más justificables.
- Estimule a sus alumnos para que justifiquen sus propias opiniones y creencias.
- Insista, en que los alumnos discutan sobre el problema, hasta que sólo ellos, encuentren una o varias “respuestas”.
- Aliente a los alumnos a pensar con cabeza propia, a ser capaces de valerse de su propio entendimiento.
- Siempre que inicie una clase, pregunte a sus alumnos, ¿qué aspectos de la vida tiene significado para él?.
- Siempre que enseñe, primero señale los aspectos más simples y por último los más complejos.
- Recuerde que el gran propósito de la práctica de la argumentación, está dirigido hacia el desarrollo de la destreza del pensamiento crítico, es decir ayudar a los alumnos a construir ideas nuevas, a descubrir nuevas significaciones.
“Si queremos adultos que piensen por sí mismos, debemos educar a los niños
a que piensen por sí mismos”. Mathew Lipman.
· CONCLUSIÓN
Creemos que no es posible desarrollar esta competencia de manera aislada,
es preciso crear comunidades de indagación que de manera más precisa y exacta,
estén comprometidas con la democracia, con el debate abierto, que admitan la
diversidad crítica, que propicien la libertad de cátedra, la solidaridad y que
tengan la suficiente madurez para juzgar con conocimientos y sobre todo ofrecer
razones sus miembros cada que surjan desacuerdos. El espacio natural de estas
comunidades deben ser los salones, los pasillos, la biblioteca, la cafetería es
decir no importa el dónde pero sí el cuándo. Por eso empecemos por derribar las
puertas, abrir las ventanas y permitir que el aire fresco de razón acaricie la
palabra y promueva el diálogo en voz alta y frente a una comunidad de
hablantes. Esta experiencia supone:
7.1 Tener siempre un esquema cuando argumente, no pase de un punto a otro.
· Formule una introducción breve y a
continuación, exponga sus argumentos uno a uno.
· Rebata las objeciones con argumentos.
· No afirme más de lo que no está en capacidad
de probar.
· Distinga las premisas de las conclusiones.
· Evite el lenguaje emotivista y la sensiblería.
· Realice un estudio previo del tipo de
auditorio y adecue, su lenguaje de tal forma que se logre el propósito:
convencer.
· Determine los objetivos, la justificación y
la metodología que va a seguir.
· Utilice esquemas coherentes y emplee, siempre
que hable, un tono de voz grave con una velocidad media.
· Si tiene que leer, hágalo, pero sólo
utilizando frases y párrafos cortos.
· Dedique la última parte de su intervención a
cerrar, resaltando su tesis o hipótesis.
· BIBLIOGRAFÍA
AGUDELO, R. MARTÍN. Humanismo
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MÉNDEZ, A, Carlos E. Guía para
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retórico. Retórica y argumentación. Editorial Norma, 1997.
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VILLA, URIBE. Claudia. Las
Humanidades en la formación universitaria. Universidad Autónoma de
Occidente, 2001.
WESTON, ANTHONY. Las claves de la
argumentación. Ariel, 2001.
1 Investigando en diferentes fuentes los procedimientos a través de los
cuales los hombres valoran la realidad, descubren la retórica como arte de
persuadir y de convencer en el mundo antiguo. Hecho que los lleva a indagar
sobre las concepciones clásicas de la retórica y la dialéctica en Platón y
Aristóteles.
Perelman y Olbrechts. Tratado de
la Argumentación, Madrid, Gredos.
3 Dialéctica es el proceso ontológico y lógico resultante de la
contradicción. En la oratoria puede representar el conjunto de preguntas y respuestas
que conducen a una verdad o una definición.
4 PERELAM. El mundo de la razón
práctica, página 7. Editorial Univalle, 1991.
5 GÓMEZ, Adolfo León. Seis
conferencias sobre Teoría de la Argumentación. Alego Editores. Cali.
2000.
DISCURSO LÓGICO
TEORÍA 3
EXPLICA 4
SISTEMÁTICA 5
RIGUROSA 6
1 CIENCIA
2 CREENCIAS
ARGUMENTACIÓN
RETÓRICA
CLÁSICA
PETRUS RAMUS
T Ornamento
NUEVA
PERELMAN
Olbrechs
Lógica impersonal
RETÓRICA
ANTIGUA
ARISTÓTELES
T Argumentación
T de
elocuencia
T del
discurso
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